4 sept. 2010

Stephen Hawking a la carga.

 

Un articulo de Eduardo Arroyo

Viejos argumentos para una nueva batalla: el caso de Stephen Hawking.

Dios y el origen del Universo vuelven a estar en primera línea del debate científico. Y es que el físico saca nuevo libro en el que él mismo se desmarca de sus tesis anteriores. .

El físico Stephen Hawking sacará a la venta su próximo libro– The grand design (El gran diseño)- el 9 de septiembre, una semana antes de la llegada del Papa al Reino Unido. La tesis del libro no puede ser más provocadora: Dios no es necesario para explicar el origen del Universo. Con esta ideaHawking se desmarca de su tesis de 1988, que decía que la célebre teoría –todavía por formular- capaz de unificar toda las fuerzas físicas equivaldría a conocer "la mente de Dios". Por entonces el físico británico creía plenamente compatibles la investigación científica con la religión. Hoy parece que no es así y el artículo de Hannah Devlin en The Times(2.9.2010), que publica un extracto de la obra, dice que el libro puede ser más perjudicial para la religión por que no tiene el estilo talibán del fanático Richard Dawkins y suThe God Delusion.

Hawking se une así a la moda conocida como "nuevo ateísmo", encarnado fundamentalmente por anglosajones como Richard Dawkins, Christopher Hitchens, Daniel C. Dennett y Sam Harris, fundamentado principalmente en torno a la teoría de la evolución. Las ideas de Hawkingapoyan conclusiones parecidas desde la física y son el frente de batalla de una lucha ideológica de enorme alcance que se lleva librando en el mundo occidental desde hace trescientos años, si bien ahora con argumentos más técnicos y, en ocasiones, más fundados. Básicamente, la idea de Hawkingconsiste en rebatir lo que se denomina el "principio antrópico"; es decir, la serie de finos ajustes presentes en el mundo físico gracias a los cuales es posible la vida en el planeta tierra.

En España los medios se hacen eco de un ejemplo propuesto por Hawking sobre la órbita de un planeta en 1992. Si esto es todo el argumento carece de peso, dado que las llamadas "coincidencias antrópicas" son llamativas por lo numerosas que son y, en su conjunto, confieren al mundo una complejidad difícilmente justificable por el mero azar. La idea de que existe una complejidad en la naturaleza y de que esta complejidad tiene un sentido –esto es, que la naturaleza está ordenada- es el principal enemigo a batir en esta guerra.

Pero, lamentablemente, el asunto que ahora nos ocupa tiene mucho de mediático y, dada la significativa visita del Papa Ratzinger, todo esto tiene un sospechoso tinte antirreligioso. Muy lejos de los medios, y sin el boato de Hawking, Anthony Flew, un histórico filósofo del ateísmo anglosajón, se retractó de sus posturas de siempre para asumir la existencia de Dios, un Dios que se desprendía, para él, de la razón y de la reflexión de toda una vida. Nada de esto, al revés de lo sucedido con Hawking, trascendió a los rotativos mundiales. Por otro lado, astrónomos reputados que no gustan de los medios, como el norteamericano Guillermo González, ha establecido con claridad el "principio antrópico", en oposición a las tesis ahora sostenidas por Hawking. Naturalmente, cuando se habla de esto no se pone el rimbombante sustantivo de "la ciencia" sino que es precisamente esto lo que se pone en cuestión y se arrojan dudas acerca de la calidad científica de los argumentos "políticamente no correctos".

Todo esto tiene una razón de ser que, lejos de ser científica, es filosófica e ideológica. Y es que, en realidad, vivimos en un mundo edificado sobre los fundamentos antirreligiosos de la Ilustración. Es pues el ateísmo la ideología dominante, aunque no sea más que de una manera tácita. Por eso, en los medios de comunicación, el fanatismo siempre es identificado con la religión y ésta se halla permanentemente a la defensiva y bajo sospecha. Por eso también los "ateos de guardia" Richard Dawkins y Phillip Pullman, entre otros, pueden tener la cara dura de obviar las relaciones entre ateísmo y los crímenes de masas perpetrados en medio mundo por los regímenes marxistas.

Sorprendentemente, y en contra de la creencia popular, la ciencia no es ajena a las influencias políticas y hoy día el ideario Ilustrado ha configurado una ciencia de la que extrae consecuencias filosóficas a su medida, en medio de la que la religión tiene que buscar, en el mejor de los casos, un acomodo precario, pero siempre disculpándose de mil maneras.

Ahora Hawking aduce argumentos en el fondo viejos, desechados en medios que se ocultan y se descalifican sencillamente porque no están de acuerdo con lo establecido. Y por eso son tiempos éstos en que, más que nunca, debe apelarse al afán de saber de la gente. ¿Leer The grand design de Stephen Hawking? Sin duda sí. Pero también contrastar sus fuentes con eso que se denigra y se intenta excluir de las opiniones aceptadas. Léase The privileged planet deGuillermo González y, si puede, consulte los blogs de Uncommon Descent o el hispanoCiencia Alternativa. Total, puestos a hablar de "diseño", no solo Stephen Hawking tiene algo que decir. De hecho ahora lo está diciendo en un momento en que lo que puede decir suena más bien a campaña propagandística, una campaña que tiene en el fondo por único fin respaldar la ideología dominante.

2 comentarios:

  1. Anónimo30/3/12 9:09

    Me parece curioso el hecho de que no rebate ningna idea (ni que decir de las matemáticas) empleadas por Hawkings.
    Ya leyó el libro?.... lo entendió?....
    Darle vueltas al tema y eludirlo no es la manera de enfrentar verdades científicas.

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    1. La razón por la que no hace un análisis riguroso es porque ése no era el fin del artículo. Lo único de lo que se habla es de cómo argumentos viejos se usan de nuevo, cómo los medios de comunicación sólo le dan publicidad a lo que "refuta" la idea de un Dios creador dejando olvidado lo que científicos dicen a favor de Dios, etc.
      Pero si lo que buscas es una crítica formal puedes visitar las sugerencias que al final del artículo se ofrecen; también puedes buscar en youtube una crítica de Craig a Hawking.
      Ahora me gustaría tratar lo que dices al final de tu comentario (Darle vueltas al tema y eludirlo no es la manera de enfrentar verdades científicas ): Lo mismo me pregunto, ¿ por qué Hawking no dice de qué autor leyó que la filosofía había muerto, que los filósofos ya no le dan alcanse a la física, que lso filósofos se quedaron "estancados" tratando únicamente temas lingüísticos ? A la fecha no ha dicho quién le comunicó tal locura, la cual Hawking muy confiado de tal información fue a poner en su libro.

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