25 sept. 2011

Ateísmo y religión, y los asesinatos en masa de la historia

 

Lo que sigue a continuación, es la traducción de un articulo por Dinesh D`Souza llamado “ateísmo y no religión, es la fuerza real tras los asesinatos en masa de la historia” .

Pinchar aquí para leer el articulo original.

 

En los últimos meses, una oleada de libros ateos han sostenido que la religión representa, como expone en su libro “El fin de la fe” su autor Sam Harris, “la fuente más fuerte de conflictos humanos pasados y presentes”

El columnista Robert Kuttner hace uso de la familiar letanía: “Las cruzadas sacrificaron a millones de personas en el hombre de Jesús, y la Inquisición trajo torturas y asesinatos a millones más. Después de Martin Lutero, los cristianos se vieron envueltos en una sangrienta batalla contra otros cristianos durante tres siglos”

En su best seller “La ilusión de Dios”, Richard Dawkins sostiene que la mayoría de los recientes conflictos en el mundo- en el medio Oriente, las Balcanes, en Irlanda del Norte, en Cachemira y en Sri Lanka- son una muestra de la vitalidad del impuso asesino de la religión.

El problema es que estas críticas tienen la curiosa tendencia de exagerar los crímenes atribuidos a la religión al tiempo que ignoran los crímenes mucho mayores del fanatismo secular.

Un buen ejemplo de persecución religiosa en América, es el caso de las bujas de Salem. ¿Cuántos fueron asesinados en estos juicios? ¿miles? ¿cientos de personas? En realidad, menos de 25, pero aun así el mito aun sigue dando vidilla a las críticas de los iluminados.

Es extraño ser testigo de la pasión con que algunas figuras seculares claman contra las fechorías de los cruzados e inquisidores de hace mas de 500 años.

El número de condenados a muerte por la Inquisición española parece haber sido de unos 10.000. Algunos historiadores sostienen que habría que computar unos 100.000 más, muertos en cárceles por cuestiones de desnutrición o enfermedad.

Estas cifras son trágicas, qué duda cabe, y es cierto que los niveles de población eran mucho menores en aquellos momentos, pero aún así, son minúsculas en comparación con las cifras de muertos producidos por los despotismos ateos del S. XX.

En el nombre de la creación de su propia versión de una utopía libre de la religión, Adolf Hitler, Joseph Stalin, and Mao Zedong dieron lugar a un tipo de masacre que ningún inquisidor pudo igualar. En conjunto, estos tiranos ateos asesinaron a más de 100 millones de personas.

Más aun, muchos de estos conflictos que fueron computados como “guerras religiosas” no se lucharon por temas religiosos. Principalmente, la lucha respondía a reivindicaciones rivales por tierras o poder. ¿Podríamos denominar a la guerra entre Inglaterra y Francia una guerra religiosa simplemente porque los ingleses fueran protestantes y los franceses católicos? Pues, difícilmente.

Lo mismo puede decirse en la actualidad. El conflicto entre israelíes y palestinos no es, en su raíz, un conflicto religioso. Surge por una disputa por tierra y autodeterminación. Hamas y los partidos de extrema ortodoxia en Israel pueden presentar afirmaciones de tipo teológico, como “Dios nos dio esta tierra a nosotros, etc”, pero el conflicto seguiría siendo exactamente el mismo incluso sin estos motivos religiosos. La rivalidad étnica, y no la religión, es la fuente de tensión en Irlanda del norte y las Balcanes.

Sin embargo, los ateos de nuestros días insisten en hacer de la religión la causa de todos los males. Consideremos por ejemplo el análisis que Harris hace del conflicto en Sri Lanka: “Si bien las motivaciones de los Tigres Tamiles no son explícitamente religiosas- afirma- son hindúes que, sin duda, creen en cosas improbables a cerca de la naturaleza de la vida y de la muerte”. En otras palabras, mientras que los Tigres se ven como combatientes en una lucha política secular, Harris detecta un matiz religioso porque esta gente resultan ser Hindúes y seguramente “debe haber” algún matiz de locura religiosa que subyace y explica su fanatismo.

Harris podría continuar sin parar en este sentido. Buscando exonerar al secularismo y al ateísmo de los horrores perpetrados en su nombre, sostiene que el maoísmo y el estalinismo en realidad, eran “poco mas o menos una religión política”. En referencia al nazismo, dice, “mientras que el odio a los Judíos en Alemania se expresaba de un modo predominantemente secular, ello era debido a una herencia directa del cristianismo medieval”. De hecho, “el holocausto marco la culminación de dos mil años de cristianismo fulminante contra los Judíos”

Y uno encuentra las mismas sandeces en el trabajo del Sr. Dawkins. No se deje usted engañar por esa prestidigitación retorica. Ni Dawkins ni Harris pueden explicar por qué, si el nazismo fue descendencia directa del cristianismo medieval, el cristianismo medieval no produjo a Hitler. ¿Cómo puede una ideología autoproclamada como atea, presentada por Hitler como un repudio al cristianismo, ser una culminación de 2000 años de cristianismo?

Dawkins y Harris están empleando un truco que resulta transparente, y que hace responsable a la Cristiandad por los trucos cometidos en su nombre, mientras que exonera al secularismo y al ateísmo por los crímenes aun mayores cometidos bajo su ideología.

Los fanáticos religiosos han hecho cosas que son imposibles de defender, y algunos de ellos, en su mayoría en el mundo islámico, aun llevan a cabo estos horrores en el nombre de su credo. Pero si la religión a veces dispone a la gente a realizar su propia justicia y absolutismo, también proporciona un código moral que condena el asesinato de inocentes, y en particular, las enseñanzas morales de Jesús no aportan apoyo alguno – de hecho, suponen una severa reprimenda- a las injusticias históricas perpetradas en nombre del cristianismo.

Los crímenes del ateísmo, en general han sido realizados a través de una ideología arrogante que ve al hombre, no a Dios, como creador de valores. Utilizando las últimas técnicas de la ciencia y la tecnología, el hombre busca desplazar a Dios y crear una utopía secular en la tierra. Por supuestos, si algunos- Los Judíos, los terratenientes, los no aptos, los discapacitados…- tienen que ser eliminados para lograr esta utopía, este es un precio que los tiranos ateos y sus defensores se han mostrado siempre más que dispuestos a pagar. Y así es, como estos datos confirman la verdad de la sentencia dada por Fiodor Dostoievski “Si Dios no existe, todo está permitido”

Cuales quiera que sean los motivos por sed de sangre atea, el hecho indiscutible es que todas las religiones en el mundo juntas no han conseguido matar en 2000 años a tanta gente como ha sido asesinada en el nombre del ateísmo en las últimas décadas.

Ya es hora de abandonar el poco reflexionado mantra de que las creencias religiosas han sido la mayor fuente de conflicto humano y de violencia. El ateísmo, y no la religión es la fuente real detrás de los asesinatos en masa de la historia.

14 comentarios:

  1. Muy buen articulo, pero ¿Como le hacemos entender esto a la gente? La verdad es que los ateos son igual de intolerantes y fanáticos que muchos creyentes, van detrás de sus avatares sin cuestionarles absolutamente nada de lo que dicen.

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  2. No creo que el punto sea hacer entender eso a los demás... la pregunta es: ¿lo entendemos nosotros? TODOS somos ateos de los dioses ajenos, y mientras sigamos practicando nuestro exclusivismo etnocentrico y cultural vamos a seguir alimentando este tipo de criticas. Los religiosos enfrentamos el desafio de la tolerancia, y de dejar de demonizar al que piensa diferente. Decia Jacques lacan en su idea de los cuatro discursos, que la religión ocupaba un lugar del que fue desplazada por la ciencia. Mientras sigamos alimentando las ansiedades psicoticas del hombre, vamos a seguir padeciendo la famosa angustia cosmica.

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    1. recuerda que debemos ser tolerantes con las personas, pero no con el error, si una idea es flasa no podemos tolerarla debemos enfrentarla con la verdad, claro esta, respetando a la persona que la expresa.

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    2. Anónimo3/6/13 23:50

      Eso es lo que hacen los ateos en general. Sin embargo, en ese caso sí que vale decir que lo que hace uno es lo que hacen todos...

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  3. No se trata, Natan, de practicar ningún tipo de exclusivismo cultural. Yo soy de la opinión, de que posiblemente hay verdades en todas las religiones, porque conectan con la parte espiritual del hombre. Pero sí hay que saber defender lo que creemos que es la verdad objetiva de las cosas. Me niego a dejarme arrastrar por las corrientes relativistas para las que todo es permisible. Y así nos va.....

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  4. Pienso que el ateo y el cristiano pueden ser hasta cierto pundo igual de moralistas.

    Él asunto esta en que el cristiano puede juzgar la maldad de manera objetiva, no así con el ateo.

    Por ejemplo un ateo que está en contra del asesinato contra inocentes, ¿cómo podrá enjuiciar a un ateo que es asesino dentro de su propio ateísmo? ¿Quién es más ateo que el otro?

    ¿Acaso hay algo así como "la hipocrecía atea"?

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  5. con este articulo solo me quedo con que la religión y el ateísmo han sido los asesinos históricos por excelencia.

    la no tolerancia de ambas, mejor dicho. (cuidado con las posturas)

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  6. Aquí el problema no es el fanatismo religioso, ni siquiera el secularismo radical. En última instancia, se trata del conflicto entre unas ideas con otras. La convicción de haber alcanzado la Verdad es extremadamente peligrosa, pues puede justificar cualquier tipo de acto, por reprobable que sea, en nombre de esa Verdad que se defiende. Siempre, siempre hay que mantenerse abierto a todas las opciones, ir en la búsqueda de la Verdad sin encerrarse en dogmatismos. Hallar la Verdad no es el objetivo, sino no dejar de buscarla.

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  7. Hola Ansem, tu comentario me parece muy sensato hasta cierto punto, y muy proclive al entendimiento y la paz, pero no creo que haya que mantenerse abierto a todas las opciones, si entre estas se cuentan caminos que se entienden erróneos o reprobables. No se si se me antoja que en tus comentarios hay cierto relativismo, o si te he entendido mal. No obstante, la Verdad con mayúscula existe, y el objetivo no es buscar y buscar, aceptando todas las posturas, el objetivo es encontrarla. Buscar es el camino.

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  8. esto es mas profundo que una ideologia o creencia , trata directamente con nuestra naturaleza, tanto la fe en Dios como el ateismo pueden ser catastroficas en manos de hombres con una naturaleza despiadada. Con respecto a la exclusividad, recuerden que la verdad es exclusiva por naturaleza, cuando algo se dice es verdadero excluye de por si todas las demas opciones, si la verdad no tiene esta caracteristica no habrian conocimientos falsos ni verdaderos sino meras opiniones. El relativismo es un pez que muerde su misma cola pensando que es su presa.

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  9. Mi opinión es que, primero, todo hombre es creyente en la medida en que el edificio del conocimiento tiene como cimiento algún sistema de supuestos en los cuales hay que depositar confianza sin "pruebas". No obstante, es de esperar que no les resulte agradable a muchos ateos admitir su fe. Lo segundo sería, teniendo en cuenta lo anterior, que ya el debate no radicaría en determinar una conexión entre religión-genocidio o ateísmo-genocidio (pues ambos son creyentes, claro está, con diferentes objetos de fe) sino en los propósitos que subyacen en aquellos que enarbolan un pensamiento común como instrumento de manipulación hasta el extremo del homicidio.

    Que ciertos ateos expongan que profesar un pensamiento religioso hace al hombre proclive a conductas homicidas es de un simplismo que raya en la estupidez, y puede sin mucho esfuerzo llegar a verse como una improvisada cortina de humo para ocultar el proselitismo que los equipara con cualquier religión.

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  10. Afirmar que el pensamiento religioso hace al hombre proclive conductas homicidas es de una simpleza que raya en la estupidez. Sin embargo, los actuales difusores del ateísmo enarbolan semejantes "inferencias" como herramientas de su proselitismo, que entre otras cosas, los revela como un tipo de religión -sin Dios- al mejor estilo budista.

    En mi opinión, todo hombre es un creyente en la medida que el edificio del conocimiento tiene como fundamento un sistema de supuestos que deben ser admitidos sin "pruebas". Así pues, es necesario depositar una buena dosis de confianza (porqué no llamarle fe) en esos supuestos, si es que se aspira a obtener y de alguna forma sofisticar los saberes. Dicho de otro modo, todo el que razona lo hace basado en una dosis de fe, aunque no necesariamente todo el que tiene fe razona. Estos últimos son idiotas útiles de aquellos que diseñan los genocidios, como dijo Paul Valéry: "La guerra es una masacre entre personas que no se conocen para provecho de personas que sí se conocen pero que no se masacran"

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  11. Anónimo10/4/13 8:34

    Cuando estudiaba la lic. en historia, el profesor que nos impartió "Edad Media" nos dijo el primer día de clases: <> Y me parece que el problema está en tratar de defender la intitución---sea de la iglesia romana, como de cualquier otra denominación cristiana---, pues cualquier creyente no cree en la institución, sino en el dogma, y según he visto el fanatismo está cuando se presta más atención a la institución (hombres) que a la misma Palabra de Dios.
    Referente al artículo, diría que comparar cifras de quién mató más(creyentes o ateos)no deja nada; ¿ acaso el que mate menos es mejor ? No lo creo.
    Recuerdo el debate entre Craig y Hitchens, en el cual éste enumeró masacres y asesinatos cometidos en nombre de Dios. Después de minutos monótonos en los cuales lo único que se oía era "cruzadas", "Inquisición", el moderador le preguntó a Craig: <>, a lo que Craig se limitó a decir que él lo que busca es la veracidad de una idea, no el impacto social de una idea. Después, Hitchens respondió que él iba tras lo mismo: la veracidad de una idea.
    Lo que trato de decir, es lo siguiente: Se podrán sacar cifras, pero lo real mente importante es qué enseña cada ideología. En el cristianismo se predica amor, y aunque algunos grupos mataron personas por no pensar como ellos, el Dogma cristiano no enseña éso. Pero por otro lado, en un mundo sin Dios, no hay reglas a las cuales apelar para decir que algo está bien o mal, pues todo queda, como dijo un ético, "en puras cuestiones personales".

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  12. Por sus frutos los conoceréis....

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