12 feb. 2011

¿Qué creen los eruditos sobre la resurrección de Jesús?

 

El clip traducido pertenece al debate mantenido en el año 2005 sobre la historicidad de la resurrección, entre William Lane Craig y John Shelby Spong.

 

 

Trascripción:

Recordarán, que el primer paso del argumento positivo que he presentado a favor de la resurrección de Jesús como un evento histórico, fue que la mayoría de críticos del Nuevo Testamento hoy en día, aceptan la historicidad de la tumba vacía, las apariciones post-mortem, y el origen de la creencia de los discípulos en la resurrección de Jesús, y describí la revolución que está teniendo lugar en los estudios sobre la resurrección en el último medio siglo. El Obispo Spong dice que esto es un truco de político, intentando decir que la mayoría de los académicos están de acuerdo contigo cuando de hecho no es así…. Ahora bien, os diré que he dicho eso deliberadamente y a propósito. Y la razón de que lo haya hecho es porque una vez tras otra, mientras me preparaba para este debate en los libros del Dr. Spong, encontré que aseguraba a sus lectores que ningún erudito toma estas narrativas de la resurrección de un modo literal, que la mayoría de los académicos creen que la tumba vacía es una leyenda no histórica, que pocos eruditos piensan que Jesús apareció físicamente vivo de entre los muertos, y como persona que ha hecho su doctorado sobre la resurrección en la universidad de Múnich, SABIA que estas afirmaciones eran falsas, conozco los estudios, y SABIA que estas afirmaciones estaban conduciendo de un modo engañoso a sus lectores. Así que quería, deliberadamente comunicaros hoy que, cuando el Dr Spong dice por ejemplo que no conoce a ningún erudito que piense que los evangelios sean biografías, que no conoce a ningún erudito que feche el libro de los actos de los apóstoles antes del 62 después de Cristo, con todos mis respectos, el simplemente no está en contacto con la erudición contemporánea.

Tomemos el tema de los evangelios como biografías, Graham Stanton, erudito británico del Nuevo Testamento, dice, “hace 20 años, solo unos cuantos eruditos se atrevieron a desafiar la creencia de que los evangelios eran únicos en género literario, pero el libro de Richard Burridge, “Qué son los evangelios” cambió la marea de la opinión de los eruditos, de modo que los académicos hoy reconocen que estos son de género biográfico, no son mitología, no son mitos. Son una forma de escrito histórico.

Michael Gulder , al que cita, es uno de los mas radicales y aislados críticos del nuevo Testamento en escena hoy en día, casi nadie está de acuerdo con sus puntos de vista mientras la mayoría aceptan que los evangelios son de género biográfico.

También en referencia a la resurrección, mi colega Gary Habermas, ha completado recientemente un estudio de mas de 14.000 artículos publicados en los últimos 25 años sobre la resurrección, y su estudio muestra que el 75% de académicos que han tratado el tema, argumentan a favor de la historicidad de la tumba vacía, y había casi un consenso universal en lo referente a las apariciones, y el origen de la creencia de los discípulos en la resurrección de Jesús. De modo que estos son, en efecto, hechos reconocidos por la mayoría de eruditos actualmente.

Ahora, Dr. Spong dice,” no está atestiguado de modo múltiple e independiente, como afirmas, porque los evangelios tienen a Marcos como su única fuente primaria”. EN ABSOLUTO. Como ya he argumentado, el vocabulario no propio de Mateo en el evangelio de Mateo, muestra que Mateo está utilizando una fuente adicional además de Marcos; Juan es independiente de Marcos, de modo que es una fuente adicional; Lucas y Juan, ambos tienen la historia de los discípulos Pedro y Juan visitando la tumba, así que eso no lo obtienen de Marcos, y son independientes uno de otro, así que eso es de tradición, he mencionado los sermones en el libro de los Hechos, que mencionan la tumba vacía,… de modo que la tumba vacía esta atestiguada abundantemente por fuentes múltiples e independientes, uno de los criterios mas importantes de historicidad.

El dice; “pero hubo un periodo de 40 años de tradición…”. Bien, yo no creo que eso sea cierto, en primer lugar. Académicos como Bo Raiky, Donald Guthrie, Collin Hemer…todos fechan el libro de los Hechos anterior al año 62 después de Cristo, pero incluso dado su fechado tardío, recordemos lo que Sherwin White dijo: Incluso dos generaciones es un periodo de tiempo demasiado corto para que puedan tendencias legendarias borrar el núcleo de los hechos históricos, puede haber discrepancias en aspectos circunstanciales de la narración, pero la base, como os he mostrado, es extraordinariamente harmoniosa y unificada. Y recordemos, no estados hablando de un espacio de 40 años, la fuente de Marcos para la pasión se remonta a 7 años de la crucifixión, la información de Pablo en Corintios 1, 15 se remonta a 5 años de la crucifixión, y ello hace que la ventana de oportunidad para la formación de leyenda sea virtualmente imposible. Así que creo que tenemos buenas razones para afirmar estos hechos…

9 feb. 2011

Evidencia y Ateísmo. William Lane Craig-

 

Este es un pequeño clip perteneciente al debate que William Lane Craig mantuvo con el eminente filosofo australiano, Peter Slezak, sobe el tema de la existencia de Dios.

 

Habla William L. Craig para refutar el argumento de Slezak-

 

Al principio dije que hemos de preguntarnos cuál es la evidencia a favor del ateísmo. Y aquí, el Dr. Slezak dice que la única evidencia en contra de la existencia de Dios es la ausencia de evidencia a favor de la existencia de Dios. Ahora bien, esta admisión es altamente significativa, porque quiere decir que tácitamente acepta que todos los argumentos tradicionales del ateísmo, como el problema del mal, o la incoherencia del concepto divino, todos estos argumentos fallan.
La única evidencia del ateísmo es la ausencia de evidencia de Dios.
Pero el problema aquí, es que la ausencia de evidencia No es necesariamente evidencia de una ausencia.
Por dar un ejemplo, la mayoría de cosmólogos creen que el universo tuvo un periodo de expansión inflacionaria, poco después del Big Bang, aun así no tenemos evidencia que apoye este periodo, pero ¿quiere esto decir que tal periodo no existió?
Obviamente no
O para dar un ejemplo mas terrenal, no tenemos evidencia de que haya oro en el planeta Plutón, pero, ¿quiere esto decir que no hay oro en Plutón?
Claramente, no
entonces, ¿bajo qué circunstancias la falta de evidencia cuenta como evidencia de la no existencia de algo?
Teóricos del conocimiento concuerdan, en que la ausencia de evidencia para una entidad X cuenta como fuerte evidencia en contra de la existencia de X, sólo en el caso de que si X existiera, sería de esperar ver mas evidencia de la existencia de X de la que vemos. Por ejemplo, la ausencia de evidencia de un planeta entre Venus y la Tierra, es una razón bastante buena para pensar que tal planeta no existe, porque, si existiera, tendríamos todo tipo de evidencia de ello.
Ahora, aplicando esto a la existencia de Dios, la ausencia de evidencia de la existencia de Dios cuenta como evidencia en contra de la existencia de Dios sólo en el caso de que si Dios existe, entonces, debiéramos ver mas evidencia de su existencia de la que de hecho, vemos.

En términos prácticos, lo que esto significa es lo siguiente. Si Dios existe, ¿deberíamos esperar ver mas evidencia de su existencia que el origen del universo de la nada, el delicado ajuste de los parámetros del universo para permitir la vida inteligente, la aprehensión del reino de los valores morales y estéticos, las radicales afirmaciones sobre la resurrección de Jesus de Nazaret de entre los muertos y la experiencia inmediata de comunión con Dios?.
Pienso que la respuesta obviamente es que no.

Así pues, para llevar hacia adelante su argumento, Dr. Slezak tendría que probar que es altamente probable que si Dios existe, deberíamos tener más evidencia de su existencia de la que de hecho tenemos, y eso creo, es pura especulación.

Por ello, en el caso de Dios, no creo que la ausencia de evidencia sea en absoluto un argumento positivo contra la existencia de Dios, y aún así, eso es todo lo que él ha tenido para ofreceros esta noche a favor del ateísmo, así que no creo que hayamos visto ninguna buena razón para pensar que el ateísmo sea cierto.

2 feb. 2011

Altiva ignorancia atea

 

He decidido traducir esta carta dirigida al filosofo William L. Craig cuyo original puede verse aquí  , porque entiendo recoge la típica postura, actitud y argumentación manida del ateo.

 

simio-que-ignoras PREGUNTA:

Le escribo en referencia a su respuesta a la Q&A 170: “Tantos ateos y tan poco tiempo”

Primero que nada, sus dos simples preguntas tienen muy simples respuestas, y aquel ateo que no sepa responderlas, no es un verdadero ateo.

1. Pregunta: ¿Qué quieres decir cuando afirmas que no crees en Dios?

Respuesta: Quiero decir que tengo una ausencia de creencia en la existencia de una deidad, ya sea tu Dios cristiano o cualquier otro., y

2. ¿Qué razones tienes para pensar eso? (que no exista Dios).

Respuesta: La tierra no muestra prueba de creación, todas las cosas en el planeta tienen una explicación natural, simplemente por el hecho de que la ciencia moderna no haya resuelto aun todos los problemas, no implica que nunca lo hará. Trataría el tema más en detalle, pero no hay necesidad de aburrirle con la ciencia implicada en todo esto.

Así pues, he dado mis pruebas y daría muchas más si me la pides, y cualquier ateo bien informado podría responder a esas preguntas con rapidez y poner la carga de la prueba de vuelta en sus manos.

En lo que se refiere a estudios académicos, puedo señalar a Charles Darwin “el origen de las especies”, los trabajos de Gregor Mendel, padre de la genética, William "Strata" Smith, padre de la geología, Alfred Wegener “El origen de Continentes y Océanos”, Isaac Newton, Galileo, y etc, etc…dónde parar, Nadie lo sabe.!

Ahora bien, si se me permite referirme al punto real de esto correo, además de señalar que no has enseñado realmente a nadie cómo argumentar a favor del cristianismo, más allá de preguntar cosas simples y arrojar un montón de nombres junto a ellas.
Tu Dios es omnisciente, según dices, y operando bajo esa suposición, he aquí cómo opera la moralidad en la Biblia…

1) Dios crea el cielo y la tierra, y luego, crea a los humanos.

2) Dios SABE que los humanos van a pecar.

3) Dios pone el árbol del bien y del mal en el jardín del Edén, SABIENDO que llevará a Adam a pecar.

4) Dios determina que el pecado de Adán, es transmutable a toda persona que exista a partir de entonces. (Objeción moral 1: Los pecados del padre, no están lógicamente relacionados en forma alguna con el hijo)

5) Dios decide que para castigar a la gente por este único pecado con el que nada tienen que ver, ni ninguna otra cosa que él considere malo, serán sentenciados a una eternidad de infierno en llamas. ¿Un castigo infinito por un crimen finito? Eso me parece a mí una segunda objeción moral.

6) Cuando Dios ve que su creación se ha vuelto mala, ahoga al mundo, matando así a millones de inocentes.

7) Solo 1600 años después del asesinato en masa de su creación (siguiendo la cronología bíblica), ya han caído de nuevo en el pecado. Así Dios, en su infinita sabiduría, determina que la mejor línea de acción es sacrificar a su Hijo, que es parte de él mismo, a SI MISMO, para compensar así por los pecados de la creación que él hizo, sabiendo que ellos pecarían!

.¿Cómo podrías rectificar algo así?

Saludos

Lucas

Respuesta del Dr. Craig:

Lucas, tu carta me recuerda a aquellas audiciones del programa “American Idol”, en el que los concursantes son terriblemente malos pero que realmente imaginan pueden cantar. Son tan arrogantes, que no pueden darse cuenta de cuan pobre es realmente su actuación. Tu carta revela la misma mezcla mortal de ignorancia y arrogancia. Tu chulería te impide ver la pobreza de tu propio argumento.

Así que, ¿por qué cojo tu pregunta esta semana? Simplemente porque el tuyo es el tipo de ateísmo que nuestros lectores encontraran con mayor probabilidad entre estudiantes hoy en día. Es una muestra de arrogante ignorancia.

Comencemos con un panorama general. Tú completamente mal interpretas mi respuesta a la pregunta 170. Esa pregunta procedía de una persona que desea saber cómo sin dedicar tiempo alguno al estudio de la filosofía o la teología, puede tratar con ateos que dicen que los creyentes son estúpidos e ilógicos. Mi propósito era ofrecerle algunas herramientas a nivel conversacional, que le ayudaran a interactuar con ese tipo de personas sin haber dedicado ningún tiempo de estudio (al tiempo que le amonestaba para que dejara de poner excusas y dedicara un tiempo a prepararse). Así pues, tu queja sobre que “Realmente no has enseñado a nadie cómo argumentar a favor del cristianismo, mas allá de preguntar cosas simples y arrojar un montón de nombres junto a ellas”, es errónea. El propósito de mi respuesta a la pregunta de John no era decidle cómo argumentar a favor del cristianismo, (ya hago eso en libros como “Una fe razonable”), sino ayudarle a rechazar un ataque sin argumentar a favor de la verdad del cristianismo.

Así pues, le aconsejé preguntar al no creyente dos simples cuestiones:

1. ¿Qué quieres decir con eso?

2. ¿Qué razones tienes para pensar eso?

Le animé a que preguntara al no creyente lo que quería decir cuando afirmaba no creer en Dios- ¿Es un ateo o un agnóstico? He observado que mucha gente ni siquiera sabe lo que quiere decir con sus afirmaciones, y probablemente la mayoría no tiene una buena razón para ellas.

Irónicamente, Lucas, tu respuesta a favor del ateísmo, muestra la misma confusión a la que me estaba refiriendo. Tu respuesta a mi pregunta 1, es que careces de toda creencia en la existencia de Dios. Bien; eso es consistente con que seas un agnóstico, un ateo o alguien que simplemente piense que la pregunta no tiene sentido. Tú no estás afirmando que Dios no existe, sino solo que careces de una creencia en Él. Pero luego, cuando llegamos a la pregunta 2, te vemos de pronto que adoptas la línea mas dura atea de que “Dios no existe”. Esto es una sorpresa, porque la palabra “eso” de la pregunta 2 se refiere a lo que quieres decir en la respuesta a la pregunta 1. Resulta, parece ser, que no solo careces de una creencia en Dios, sino que más bien crees que no existe Dios. Así pues, queremos saber las razones para tu ateísmo. ¿Qué justificación nos ofrecerás para esa creencia de que “no hay Dios”?

Aquí, nos vemos decepcionados al encontrarnos que no se ofrece argumento alguno que soporte la proposición de que no hay Dios. En su lugar, todo lo que escuchamos son afirmaciones sobre la ausencia de evidencia de Dios. Pero obviamente, la ausencia de evidencia-punto en si mismo discutible enraizado en una fe naturalista-no hace nada para probar que Dios no existe. Así pues, estamos estupefactos ante tu afirmación de que has ofrecido “prueba” de tu posición. Discúlpanos si somos escépticos sobre tu habilidad para entrar en los aburridos detalles sobre cómo la ciencia moderna prueba que no hay Dios.

Lucas, esto está bastante mal. No sabes cantar! Estas cometiendo todo tipo de errores y ni siquiera lo sabes.

Llegamos ahora a tu lista de expertos. ¿Cuál es el sentido de ésta replica? Imagino que intenta ser una respuesta a mi idea de animar a John para que aprenda los nombres de algunos grandes académicos cristianos para rebatir a aquellos que dicen que todos los cristianos son estúpidos. Pero, ¿por qué estás a la defensiva, Lucas? Yo nunca he afirmado que todos los ateos sean estúpidos o ilógicos. Lejos de eso! Así pues, ¿qué estás tratando de refutar?

Peor aún -y aquí es cuando empieza el desentone- los académicos que listas no son ateos!

Son teístas, muchos de ellos, cristianos. Galileo fue un católico creyente. Isaac Newton, uno de mis héroes, fue un ardiente teísta que mezclo ciencia y teología. Darwin fue teísta, al menos la mayor parte de su vida, ciertamente lo era cuando escribió “el Origen”. Mendel, por amor de Dios, era un monje! Yo no tengo motivos para pensar que William Smith (1769-1839), que fue enterrado en la iglesia de San Pedro de Northampton, o Alfred Wegener (1880-1930) no eran creyentes. Lo único que has hecho, es reforzar mi idea listando junto a mis académicos contemporáneos, a algunos grandes científicos teístas del pasado. Sí, Lucas, sigue, por favor!

Finalmente, llegamos a tu última sección. Las frases numeradas tienen la apariencia de un argumento, pero de hecho, las frases no tienen conexión lógica unas con otras. A pesar de que enlazas con la idea del conocimiento previo de Dios de que los humanos pecarían, me alegra que no presentes objeción a ello “per se”, ya que hacerlo confundiría el conocimiento previo de Dios con el conocimiento medio divino. Si Dios simplemente conoce de antemano que el hombre pecará, entonces es demasiado tarde, por decirlo de alguna manera, el intentar hacer algo, dado que es lógicamente imposible cambiar el futuro. A lo que realmente te estás refiriendo es al conocimiento medio de Dios de contrafácticos como “Si Adam fuera puesto en el jardín del Edén, entonces el pecaría libremente”. El problema aquí, Lucas, es que la doctrina del conocimiento medio divino no es esencial en la fe cristiana. Al contrario, es altamente controversial! Algunos de mis mejores amigos, según dicen, niegan el conocimiento medio divino. Así que, si nosotros tenemos problemas con eso, no permitas que se ponga en tu camino de convertirte en cristiano. Yo personalmente no tengo problema con ello, porque si Dios tiene ese tipo de conocimiento, entonces también sabe que El tiene suficientes razones morales para permitir al hombre caer en pecado. Pero no necesitas creer en el conocimiento medio para ser cristiano.

De un modo similar, la mayoría de los cristianos no sostienen la cronología de la tierra joven, como pareces asumir, así que eso no ha de ser un obstáculo para ti. Asumes que Dios no puede dar y tomar la vida humana según crea conveniente; pero yo no veo razón alguna para esa afirmación. Dios no tiene obligación alguna de prolongar my vida o la de nadie ni por un segundo más.

Hablas despectivamente de las doctrinas de la Trinidad y la encarnación, pero no interaccionas con lo que yo he articulado, o algún otro filosofo, en defensa de esas doctrinas (ver Fundamentos filosóficos de la cosmovisión cristiana)

En lo que respecta a tus dos objeciones morales, la primera es una objeción a la doctrina del pecado original. Pero, una vez más, esa doctrina no es universalmente afirmada, y no es esencial a la fe cristiana. Así que no permitas que eso sea un obstáculo para ti. Lo que sí es esencial en la fe cristiana es que todos los hombres somos pecadores, y tenemos necesidad del perdón de Dios y de redención. Estoy seguro de que reconoces tus propios defectos y fallos morales, Lucas, así que no te quedes plantado en el pecado de Adán. Son tus propios pecados de los que has de preocuparte. (Por lo que se refiere a la doctrina, su viabilidad dependerá de la viabilidad de la imputación. A menudo sabemos de casos en los que una persona queda responsable de las acciones de otra, porque la represente o porque actúe en nombre de ella. Tal vez Adán era nuestro representante ante Dios)

Tu segunda objeción, es que el castigo del infierno no se acopla a un pecado finito que cometemos. Mira mi respuesta a la pregunta 35. Hay al menos dos maneras de ver esto: (1) Dios asignara un castigo finito por cada pecado, aun así, dado que los habitantes del infierno continúan con su odio y rechazo de Dios, siguen pecando y acumulando así mas castigo, de modo que ambas cosas, el pecar y el castigo se prolongan para siempre. (2) Alternativamente, el pecado de rechazar a Dios, es un pecado de gravedad infinita y por ello merece un castigo infinito.

El resto de tu carta es poco más que sarcasmo e incredulidad, y por ello requiere poca respuesta. Déjame decirte que en la visión cristiana, Jesús de Nazaret era verdadero Dios y verdadero hombre, y que por su muerte, nos reconcilia con Dios. Dios sabía desde antes de la fundación del mundo que haría esto para rectificar que el hombre cayera libremente en el pecado. Es sorprendente, estoy de acuerdo, pero Dios ha dado evidencia de la eficacia de la muerte expiatoria de Cristo, al resucitarlo de entre los muertos, evento del cual, sorprendentemente, tenemos buena evidencia.